28 Apr 2026

The Collector is Present

En los últimos años, el programa The Collector is Present se ha consolidado como una de las propuestas más interesantes dentro del ecosistema artístico de Barcelona, precisamente porque desplaza el foco desde la obra hacia algo menos visible pero fundamental: el coleccionismo. Lejos de entender al coleccionista como una figura pasiva —alguien que simplemente adquiere arte—, este programa lo sitúa en el centro del discurso, como agente activo en la construcción de significado, relato y contexto.

Nacido en el marco del Barcelona Gallery Weekend, el proyecto propone un formato sencillo pero potente: cada galería invita a un coleccionista a desarrollar conjuntamente una propuesta. A partir de ahí, lo que emerge no es una exposición tradicional, sino una constelación de situaciones —exposiciones, visitas comentadas, conversaciones, presentaciones— que giran en torno a una pregunta clave: ¿qué significa realmente coleccionar arte hoy? (Arte informado; Revista Segno)

El resultado es una apertura de lo privado. Las colecciones, normalmente invisibles o restringidas a círculos muy concretos, se convierten en narraciones públicas. Pero lo interesante no es solo ver las obras, sino entender las decisiones: por qué se elige una pieza y no otra, qué historias personales hay detrás, qué vínculos se establecen con artistas y galeristas. En este sentido, el programa funciona como una especie de “arqueología emocional” del arte contemporáneo. (artepuntoes)

En ediciones recientes, por ejemplo, se han visto propuestas que van desde archivos íntimos —como colecciones de postales o fotografía— hasta diálogos performativos o formatos experimentales como encuentros rápidos entre público y coleccionistas. Estas dinámicas rompen jerarquías tradicionales y convierten al espectador en participante activo, algo poco habitual en el circuito galerístico. (artepuntoes)

 


El programa de este año

La edición más reciente de The Collector is Present (2026) celebra su cuarta edición y tendrá lugar del 14 al 17 de mayo. Mantiene el mismo espíritu colaborativo, pero amplía su alcance y diversidad de propuestas. 

En esta ocasión, galerías de toda la ciudad han invitado a coleccionistas a co-crear proyectos específicos, generando una agenda gratuita que incluye:

  • exposiciones concebidas a partir de colecciones privadas
  • visitas comentadas por los propios coleccionistas
  • conversaciones abiertas sobre el acto de coleccionar
  • presentaciones y diálogos entre artistas, galeristas y público

Participan espacios clave del tejido galerístico barcelonés como ADN Galeria, ethall, RocioSantaCruz, ProjecteSD o Suburbia Contemporary, entre otros, junto a una diversidad de coleccionistas con perfiles muy distintos: desde figuras vinculadas a fundaciones hasta coleccionistas independientes o emergentes.

Lo interesante de esta edición no es solo la cantidad de participantes, sino la variedad de enfoques. Algunos proyectos ponen el acento en el coleccionismo como archivo —cómo se construye una memoria visual—, otros en su dimensión afectiva —el vínculo emocional con las obras—, y otros en su dimensión crítica —cuestionando el propio sistema del arte.

(Barcelona Gallery Weekend)


Un programa que redefine el papel del espectador

Quizá el mayor acierto de The Collector is Present sea su capacidad para desdibujar roles. Aquí, el coleccionista no es solo mecenas, el galerista no es solo intermediario, y el público no es solo observador. Todos participan en una misma conversación.

En un momento en que el arte contemporáneo a menudo se percibe como inaccesible o hermético, este programa introduce algo casi radical: la posibilidad de entender el arte a través de historias personales. No desde el discurso institucional, sino desde la experiencia directa.

Y ahí reside su fuerza. Porque, al final, lo que propone no es tanto una serie de exposiciones, sino un cambio de perspectiva: mirar el arte no solo como objeto, sino como red de relaciones. Una red donde coleccionar deja de ser acumular para convertirse en una forma de pensar, de conectar y, en última instancia, de habitar el arte.