Una historia americana

La Virreina Centre de la Imatge · 30 Oct 2026 19:00

Imagen del evento Una historia americana

"Esta muestra presenta, por primera vez en el estado español, trabajos en colaboración entre Marion Scemama (Casablanca, 1950) y David Wojnarowicz (Nueva Jersey, 1954 – Nueva York, 1992). El telón de fondo es la América conservadora de la administración Reagan, el arte surgido en los ochenta como espacio de resistencia, deseo y solidaridad frente al SIDA, la exclusión social y la violencia sistémica.

Hay encuentros improbables, explosivos y de una gran productividad creativa que desafían la geografía, el orden social y las disciplinas artísticas. La particular amistad entre Marion Scemama (1950) y David Wojnarowicz (1954-1992) es un buen ejemplo de ello.

Marion Scemama llega a Nueva York en 1981. La fotoperiodista, marcada por sus convicciones de extrema izquierda, descubre una ciudad en plena mutación. El East Village, que aún no se ha gentrificado, es un no man’s land rebosante de vida que acoge músicos, performers, escritores y activistas de todo tipo. Este reducto, que se resiste a la galopante urbanización, carece de fronteras. La vida cotidiana, el deseo, la política y la creación participan de un mismo movimiento. Curiosa y ávida de nuevos encuentros y experiencias, sus pasos la llevan a cruzarse con David Wojnarowicz en diciembre de 1983, cuando acompaña a su amiga Brigitte Engler a una entrevista.

Wojnarowicz y Scemama apenas se hablan, pero sin duda intuyen al instante que tienen rasgos comunes: una ira sorda, un carácter fuerte y un humor cáustico tras el que ocultan dudas y fragilidad. Su complicidad surge del rechazo a los prejuicios, al poder y a las etiquetas. Tanto para él como para ella, el arte no está separado de la realidad, sino que constituye un medio para actuar en el mundo y resistir.

En aquel entonces, Wojnarowicz es una figura singular de la escena underground. Como escritor, pintor, fotógrafo, performer y videasta, desarrolla una obra que rechaza los mandatos sociales y estéticos. En su trabajo, el espíritu colectivo basado en el intercambio y la amistad ocupa un lugar destacado. Sus imágenes visibilizan a las personas homosexuales, pobres, enfermas o excluidas que los Estados Unidos de Reagan prefieren ignorar. Mientras los primeros años de la epidemia del sida están marcados por la inacción de los gobiernos y el rechazo generalizado, Wojnarowicz convierte su práctica artística en un mecanismo de lucha y resiliencia.

Wojnarowicz también es un descubridor, pues ve en Scemama a una creadora de pleno derecho. Es él quien la anima a tomarse en serio su propio trabajo y a desarrollar su talento. Este reconocimiento mutuo es la base de su relación y favorece la rápida aparición de un espacio de confianza que da flexibilidad a sus respectivos papeles. Los proyectos van tomando forma a través del intercambio, el juego, la improvisación o la intuición compartida.

Lo que hoy llama la atención de las imágenes que realizaron es precisamente esa ausencia de jerarquía. En lugar de limitarse a ser testigo o archivista del genio de un artista que abandona la escena demasiado pronto, Marion Scemama participa plenamente en esta aventura, siendo ella uno de sus motores. Los vídeos realizados conjuntamente, las fotografías, las performances improvisadas y los experimentos fílmicos dan testimonio de una búsqueda llevada a dos voces, marcada por los impulsos, las ausencias y las fricciones. Su amistad extrae su fuerza creativa de las propias paradojas. El diálogo se basa en una curiosidad mutua: hacia el cuerpo, el deseo, las identidades cambiantes y también hacia las posibilidades que ofrece la imagen.

Esta libertad se manifiesta con especial intensidad a principios del verano de 1989. En Summer 89 (Verano 89), se disuelven los límites entre el diario íntimo, la performance y la ficción. Los cuerpos juegan, se ponen en escena, se provocan y se revelan. La cámara, que pasa de mano en mano, encarna un personaje que es a veces cómplice, a veces seductor, e incluso a veces intrusivo, pero que siempre da lugar a nuevas formas. Un juego asumido que intenta descifrar realidades íntimas que se le escapan en la otra persona. Detrás del objetivo, la homosexualidad de David y la heterosexualidad de Marion se convierten en mundos misteriosos por explorar.

Mientras tanto, Wojnarowicz se ha enterado de que es seropositivo. Esta historia de amistad también es la de una generación diezmada por el sida. Es el testimonio de una época en la que la enfermedad azota sin distinción. ACT UP multiplica sus acciones para conmover a la opinión pública y presionar a las farmacéuticas y a las autoridades. Urge vivir, amar y crear. Esta urgencia se refleja en las obras y hace que cada imagen sea más valiosa.

Wojnarowicz fallece en 1992. Unos meses antes, él y Scemama recorrían el Gran Oeste en un road trip final. Un viaje durante el cual, en una última burla a la muerte que lo acecha, representa su propia desaparición con Untitled (Face in Dirt) (Sin título [Rostro en la tierra]) y le pide a Scemama que inmortalice la imagen que será una de las fotos más célebres del artista.

Su muerte no interrumpe el diálogo iniciado con Scemama, pero sí lo transforma. Las fotografías, las películas, los cuadernos y los archivos conservados durante muchos años contribuyen a reanudarlo. Tras el duelo llega el momento de reactivar las imágenes.

En el trabajo de relectura que sigue llevando a cabo, Scemama no fetichiza la relación. Sin nostalgia, se reencuentra con un viejo amigo.

Marion Scemama / David Wojnarowicz: Una historia americana ofrece una mirada contemporánea sobre esta colaboración, como un viaje por unos Estados Unidos marcados por el fin de una época. Ante las múltiples desigualdades y la violencia de Estado, las comunidades se organizan, emprenden intensos combates políticos y abanderan rupturas radicales. Las exploraciones estéticas presagian una nueva era. Todo está por construirse."

Comisarios: João de Sousa Cardoso y Yannick Le Guillanton

(lavirreina)

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