"El Archivo Icariano, custodiado por la asociación Factoría Heliográfica, reúne documentos, objetos y el trabajo del fotógrafo Martí Llorens (Barcelona, 1962) durante la desa parición de la barriada industrial de Icària y la construcción de la Vila Olímpica con motivo de los Juegos Olímpicos. La relectura de este archivo aborda la desaparición de un territorio y la construcción de un nuevo modelo de ciudad.
Entre 1987 y 1992, el sector de Poblenou más cercano al mar a lo largo de la avenida Icària protagonizó una de las transfor- maciones urbanas más profundas de la Barcelona contemporánea. Todas las calles, fábricas, viviendas y vías de ferrocarril que habían configurado este territorio industrial fueron desmanteladas para dar paso a un nuevo barrio, la Vila Olímpica. Esta operación urbanística no solo sustituyó unas construcciones por otras, sino que cambió por completo la relación de este espacio con sus habitantes, lo que marcó el inicio de un nuevo modelo de ciudad de la que hoy somos herederos.
El Archivo Icariano, custodiado por la asociación cultural Factoria Heliogràfica, precisamente trata sobre ese momento de tránsito. Martí Llorens (Barcelona, 1962) fotografió el proceso de demolición y posterior construcción, y también, sin un plan concreto, recuperó materiales que encontraba en los edificios y fábricas que iban siendo derribados. De este modo, convergen aquí dos formas de aproximarse a una misma transformación: la imagen que registra el devenir del territorio y el objeto que sobrevive a su desaparición.
Pero Icària no solo es el nombre de una avenida de Poblenou. Su origen se encuentra en una utopía; Icaria era la isla donde el filósofo y socialista utópico francés Étienne Cabet imaginó, en 1840, una sociedad ideal organizada en torno a la igualdad, la vida comunitaria y una nueva forma de entender las relaciones sociales. Aquella sociedad utópica dio lugar a diversos intentos de llevar sus principios a la práctica, uno de ellos, el barrio de Poblenou. Más de un siglo después, ese mismo nombre reaparecía, ahora como Nova Icària, para designar el nuevo barrio residencial surgido de la operación olímpica.
La exposición parte de la persistencia de un nombre para adentrarse en el intervalo entre la utopía imaginada y la nueva ciudad construida, entre aquello que desaparece y aquello que comienza a ocupar un lugar. Es ahí donde se sitúa el Archivo Icariano, en ese tiempo de tránsito en el que una ciudad se deshace y otra empieza a tomar forma, conservado en imágenes, documentos y objetos, pero también en las suspicacias y las expectativas que acompañaron su transformación."