"Actualmente centro mi investigación en la envoltura como operación escultórica, corporal y urbana.
Me interesa explorar las fisuras de lo envolvente: cubrir no solo como gesto de protección o de ocultación, sino como forma de sostener lo latente. Envolver puede ser proteger, pero también esconder; puede funcionar como estrategia de supervivencia frente a una realidad saturada de exposición e hiperpresencia. En el contexto urbano —atravesado por la sobreiluminación, la vigilancia y la producción constante de imágenes— lo nocturno aparece como territorio de repliegue, camuflaje y resistencia. La noche no como ausencia, sino como espacio activo donde lo oculto encuentra posibilidad.
La envoltura actúa como interfaz entre cuerpo y entorno, entre forma y sujeto. Me pregunto quién o qué porta esa envoltura: si el material sostiene al cuerpo o si el cuerpo activa la forma. Las piezas adquieren cualidades antropomorfas; las prendas se vuelven cuerpo. Telas endurecidas con cera de abeja, barro secado y tensionado, papel intervenido mediante procesos técnicos: materiales inicialmente vulnerables que, a través de la acción, buscan volverse resistentes. Esta negociación constante con el material refleja una tensión corporal: protegerse implica transformarse.
Las obras se construyen por acumulación de capas, de gestos, de ocultaciones sucesivas. Cada capa es una decisión y una forma de autoprotección. La envoltura se convierte en epidermis, en membrana que filtra y contiene; puede operar como pantalla o cortina, como artefacto que articula lo público y lo privado, la exposición y el repliegue.
Bajo esa superficie se genera un vacío activo: un espacio interno donde lo oculto no desaparece, sino que permanece en estado latente. El proyecto propone así una reflexión sobre el camuflaje, la vulnerabilidad y la posibilidad de recomponer lo fragmentado. Envolver es, aquí, una manera de habitar la ciudad desde sus márgenes, desde lo que se cubre para poder persistir."
(houseofchappaz.com)